¿Sabes cuál es la relación entre el hipocampo, mapas cognitivos y los teléfonos inteligentes?

Los momentos no planeados en que vemos nuestros celulares, llámese los ratos de inactividad, son las mejores oportunidades para que las marcas conecten con nosotros.

Desbloquear nuestro teléfono “para ver qué hay de nuevo” es algo que hacemos en automático, ya sea por ansiedad o por aburrimiento. Gracias a nuestros celulares ahora los tiempos de espera como la fila del súper, el tiempo en el aeropuerto, el tráfico en la ciudad, etc…, ya no se sienten tan largos como antes.

Estos momentos son reacciones a desencadenantes ambientales en nuestros cerebros que pueden incluir hambre, sed, sueño, estrés, enojo, emoción, desesperación o frustración. Todos estos momentos son habituales y son patrones de comportamiento humano que producen mapas cognitivos diarios.

Para las marcas que hacen publicidad en digital, estos mapas cognitivos les dan información valiosa sobre cuándo y dónde pueden impactarnos. En estos momentos, las diferentes marcas nos dan respuestas y alivio a varias preguntas o sentimientos que tenemos en el momento y no es por coincidencia, solo es un reflejo del comportamiento de nuestro cerebro.

 

Ahora, hablemos de cómo nuestro hipocampo está siendo influenciado. Una función primaria de nuestro cerebro es tomar la información ambiental a través de las entradas sensoriales (los ojos, la nariz, los oídos, etc…), a continuación, genera una respuesta de comportamiento, que es básicamente el resultado de esta interpretación sensorial. El hipocampo rige la memoria y la memoria espacial, o sea, la navegación en un sentido geográfico. Nos ayuda a desplazarnos, reaccionar a nuestro entorno y tomar decisiones informadas sobre el mundo que nos rodea, incluidas las experiencias pasadas, las cuales nos ayudan a tomar decisiones. Ahí es donde se almacenan los recuerdos.

¿Cómo ligamos el hipocampo y el mapeo cognitivo?

Bueno, para explicar cómo es que trabajan juntos en la creación de momentos de influencia, Mobile Marketer nos da un ejemplo bastante claro.

Hoy en día, hay una mujer en Nueva York que completa su jornada de trabajo y camina 7 calles a su casa a través de espacios altamente estimulantes para su hipocampo. Este es su viaje diario y su mapa cognitivo reacciona a los datos sensoriales a lo largo de la ruta: olores, imágenes, ruidos fuertes y un agudo sentido de ubicación alimentado por nombres de calles y lugares familiares.

Hambrienta para la cena, espera en un cruce de peatones ocupado, abre su teléfono y busca recetas en Google mientras cruza con una multitud. Los anuncios de una nueva salsa de pasta orgánica llaman su atención y la decisión es fácil. Cuando se acerca al mercado del otro lado de la calle, un detonador mental de su hipocampo la hace detenerse y pensar “Mejor comprar algunos artículos mientras estoy cerca.” Esta es su rutina.

Ella va al mercado a buscar la salsa de pasta orgánica de la que hizo una nota mental antes. No es inusual comprar para la cena en este momento. Muchas personas lo hacen. De hecho, tantas personas lo hacen que hay cajeros adicionales a esta hora para acomodarse a los mapas cognitivos de las personas y mantener las líneas en movimiento. Encuentra la salsa y una caja de pasta y pasa a la línea de pago. Esperando, un estímulo la impulsa a revisar su teléfono nuevamente mientras la cinta transporta sus artículos hacia adelante. Ella abre Facebook y durante su navegación ha sido impactada nuevamente. Un anuncio de Facebook presenta una nueva serie en Netflix esta noche. El momento es perfecto. Sus alimentos se vuelven a adelantar. Ella busca una caja de palomitas de maíz para microondas y navega por las reseñas del nuevo espectáculo mientras el cajero escanea sus artículos.

La salsa de pasta, las palomitas de maíz de microondas y Netflix son decisiones de compra que se toman en los momentos no programados de su día cuando ella tomó su celular. Estos momentos son propiciados por el estímulo ambiental, sin embargo, la ventana de oportunidad está grabada en su mapa cognitivo y desencadenada por una reacción sensorial en su hipocampo.

Para los anunciantes digitales, ese es el momento mágico en el tiempo para ofrecer una idea diseñada para satisfacer las necesidades de los consumidores y hacer cosquillas en su hipocampo, lo que resulta en un viaje rápido al mercado, generando ventas y una noche divertida en el sofá.

 

Carolina Mendoza

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